La tarde
embruja las nubes,
el cielo dormido
se recorta en azul.
Siluetas
llegan sin avisar
¿serán sustancia de los sueños?
Veo a Ana,
medía las horas en su celda
por la luz del día.
Sobre el horizonte pasa su estela
En memoria Ana Teresa Diego/ Asteroide Anadiego
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